martes, 5 de febrero de 2008

AlGuN diA , TaL VeZ uNa mArIPosa iNVERtIdA aLcaNzaRá La LuZ



Hoy no es mi día, ni soy una mariposa.

Me retuerzo en el suelo aún sin poder tocar el cielo.

En las penumbras grito los nombres que mi corazón reclama.

La confusión lo recorre todo, devastándome por completo.

Busco la salida, y no la encuentro.

La certeza de no saber que esperar de mis manos, los ojos cegados cargados de sombras, mis dedos temblando esperando un encuentro.

El miedo a cada paso, escondiéndome bajo piedras y alguna nube cerrada.

Hundida en el paraíso deseando escapar de aquí, sabiendo que lo venidero será mejor y las alas brotaran de mi espalda, de mi nuca o pantorrillas.

Seguiré adelante porque no tengo opción, y derrotada llegaré a mi meta.

Devolveré el favor que me hicieron y algún día, tal vez, una mariposa invertida alcanzará la luz. Una mañana, quizás, me despierte sabiendo que incluso alguien como yo tiene esperanza